lunes, 29 de noviembre de 2010

Don Gaspar Moreno y su esposa doña Consuelo Borrajo Teijeiro

Retrato de don Gaspar Moreno y de su esposa doña Consuelo Borrajo Teijeiro, hacia ¿1910? Este matrimonio vivía en Piñeiro; pequeño lugar en la media falda del monte Barazal, distante de Roucos unos 600 metros hacia el noreste (primera fotografía). No tuvieron hijos.

Consuelo tuvo fama de caritativa. Ella y su marido fueron los padrinos de bautismo de Gaspar González Veleiro (O Formigueiro-Roucos 24-8-1917, Vigo 21-12-2009), mi padre. Cuentan que don Gaspar Moreno era de carácter melancólico y cuando se encontraba algo decaído se ponía a tocar el piano.

Consuelo era hija de Manuel Borrajo, natural de Cuñas, comandante retirado, y de Felisa Teijero Millán, nacida en O Formigueiro. Se casan Manuel y Felisa el 10 de septiembre de 1864 en San Lorenzo da Pena; tienen dispensa por consanguinidad en 2º y 3º grado.

Consuelo es nieta por línea materna de Rafael Teixeyro [así aparece escrito en varios documentos de la época] y Borrajo (nacido en Roucos en 1812, muere en Buenos Aires el 13 de marzo de 1869) y de Vicenta Millán Fajardo. Se casan Rafael, siendo éste viudo de María del Carmen Vilariño (fallecida en 1839), con Vicenta Millán el año 1845.

Rafael Teixeyro Borrajo estudió Filosofía, fue líder progresista en la comarca de O Ribero y alcalde de este ayuntamiento de Cenlle en el periodo 1839-1843. Fue condecorado con la cruz de Isabel II.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un científico divulgador nacido en A Quintá, Roucos: Rafael Santoro Araújo










Opúsculo escrito por don Rafael Santoro Araújo (A Quintá Roucos c. 1846 - Cuñas 22-X-1917) hacia 1893 y publicado en 1894, titulado Tratamiento del Mildiú y otras enfermedades de la vid, impreso en la Imprenta de Máximo Rodríguez, en Ribadavia, año 1894.

Prólogo del libro:

«A LOS VITICULTORES
del Ribero de Avia y Miño

El buen éxito obtenido durante varios años por algunos viticultores del país, que vienen aplicando el sulfato de cobre á sus cepas para preservarlas del mildiú; y la salud que éstos disfrutan á pesar de comer las uvas y beber el vino que aquellas producen, consiguieron persuadir á los que dudaban, de que el tratamiento es eficáz, y á los que temían ser envenenados, de que no es nocivo en la dosis y forma en que se emplea.
La resolución que adoptaron el año pasado muchos viticultores, de sulfatar sus viñas á última hora y cuando, por desgracia, el mal ya no tenía remedio; el silencio que ahora guardan los inventores de cuentos y patrañas que venían sosteniendo la alarma en contra del sulfato de cobre, hacen muchos comerciantes y propietarios del país, comprueban el desvanecimiento de la duda y preocupación que embargaba á muchos viticultores, y todo anuncia que la campaña contra el mildiú este año va á ser general y activa.
En vista de esta actitud, precursora, á no dudarlo, de la prosperidad y bienestar del país, y el peligro que pudieran correr los brotes tiernos de la vid en la próxima primavera al aplicarle el sulfato de cobre por algunos mal preparado, indujeron al autor á publicar estos apuntes sobre el Mildiú y otras enfermedades de la vid, escritos expresamente para los labradores del Ribero de Avia y Miño».

Archivo de la bisnieta del autor: Txaro Santoro, Madrid.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Algunos vecinos de Roucos


Una tarde de septiembre de 2009: Lalo (hijo de Gaspar y Eugenia) en la ventana; de izquierda a derecha: Dorinda, hija de Antonino y Angustia; José Benito, hijo de José y Esperanza; Carlos, casado con Rosario; Pilar, hija de Jesús y Benita; y Lola, hija de Gumersindo e Isabel.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Roucos pierde un buen vecino: Xan


Gumersindo, más conocido por Xan, falleció el pasado día 13. Había nacido, setenta años atrás, en Roucos, lugar de A Lama, hijo de los también vecinos de esta aldea, Gumersindo e Isabel.

Gumersindo e Isabel vivieron en A Lama, y los últimos años de su larga vida los pasaron en la casa que está al lado de la fuente de Roucos, en la que hoy reside la hija de éstos, y hermana de Xan, Lola.

Xan estaba casado con Carmela, nacida ésta en A Quintá. Este matrimonio residió durante varios años en Venezuela.

En la fotografía: nuestro apreciado vecino Xan, unos dos años atrás, con los aparejos de dar el sulfato. Lo recordamos con afecto.