sábado, 24 de octubre de 2009

Roucos: año 1310


Documento en el que se hace referencia a un pergamino del año 1310, en que aparece, entonces, el nombre de Roucos. Podemos decir que Roucos, cuando menos, tiene una antigüedad de más de 700 años.

s. María de celle
roucos en riuadauia

fuero que hizo Juan Perez en nombre del / terº de ssan martin A ssille de lauterias / y sus hijos del cassal que sse dize de rrou//cos y de piña. por penssion del tercio / de la nouidad, y esta ssito el dcho cassal y lugar en la felegressia de rroucos. Paso / Ante Juan Perez notario ano de / 1310. mazo 25 de pergaminos folio 9

Santa María de Cenlle
Roucos en Ribadavia

Fuero que hizo Juan Pérez en nombre del monasterio de San Martín Pinario, y sus hijos del casal que se dice de Roucos y [San Lorenzo] da Pena, por pensión del tercio de la novedad; y está sito el dicho casal y lugar en la feligresía de Roucos. Pasó ante Juan Pérez, notario [en el] año de 1310.
Mazo 25 de pergaminos, folio 9.

Obtuve este documento en el Arquivo Histórico Universitario Santiago de Compostela - CLERO DIG.8 /45 V.

viernes, 23 de octubre de 2009

Antonio 'O Chiquitín' muere hacia 1915 al volcarle el carro de bueyes



Cova do Lobo, es una amplia zona de monte al noroeste de Roucos, de abundantes peñascos. Hay un camino que la recorre que saliendo de Matamiau pasa por detrás de A Lama de Arriba, detrás del monte Bacelo, pasa por delante de la casa y finca de O Formigueiro y girando a la izquierda sale a As Portelas, enlazando aquí con la carretera que baja de Roucos a San Lorenzo da Pena y Cuñas.

Hacia 1915, Antonio, apodado O Chiquitín, y su mujer, Carmen, (no tuvieron hijos) regentaban la modesta tienda, en la que también vivían, adosada a la casa de Adolfo Montero y Asunción Puga. Al casarse Eudosia (hija de Adolfo y Asunción) con Manuel González Arias, los padres de ella entregaron la tienda a su hija y reciente yerno; de modo que Antonio y Carmen tuvieron que marcharse. Como eran pobres de solemnidad, se acordó en el pueblo el permitirles construirse una casita de madera en As Herbas, la zona suroeste del campo de los cerezos en el centro del pueblo, al lado de la casa de O Mansiño (padre de Peregrina). La madera para esta nueva casita les fue cedida por el pueblo, debiéndola de obtener de los pinos del monte comunal, concretamente en la zona llamada Cova do Lobo. Una vez serrados los árboles, fueron a por ellos el carretero señor Severino y O Chiquitín. Ya cerca de la casa de A Lama de Arriba, en el lugar donde hay unos peñascos el carro de bueyes volcó, quedando debajo de los troncos Antonio O Chiquitín, falleciendo en el acto. En recuerdo del luctuoso accidente se grabó en el peñasco del borde del camino una cruz.

En el vídeo: panorámica desde este lugar de Cova do Lobo sobre el pueblo de Roucos y sus viñedos.

Cueva en O Pumar (Roucos)

Peñasco, casi habitable en O Pumar. Desde Fonte do Ouro hacia Casamura (Roucos, suroeste) parte este camino umbroso entre mimosas y robles; en su parte más elevada se encuentra, a la derecha, estas rocas a modo de cueva abovedada por las ramas de los viejos robles que crecen a su alrededor.
En el interior, lado izquierdo, haces de estacas de mimosa preparados para utilizar en los viñedos después de la poda para sujetar y guiar los sarmientos.

Las dos fotografías inferiores: Paco González.

jueves, 22 de octubre de 2009

Casa de las Señoritas, Piñeiro


En Piñeiro, a un kilómetro escaso de Roucos, dirección noreste, se encuentra esta casa, conocida por la de las señoritas, rodeada de viñedos que fue de doña Consuelo Borrajo Teijeiro y su marido don Gaspar Moreno; este matrimonio no tuvo hijos; fueron los padrinos de Gaspar González Veleiro (Roucos, 1917), padre del autor de este blog.

Doña Consuelo era hija de Manuel Borrajo y de Felisa Teijeiro (de la casa de O Formigueiro); Minuel y Felisa se casaron el 10 de septiembre de 1864 en la iglesia parroquial de San Lorenzo da Pena.

El balcón de la casa asoma hacia el suroeste del valle que desciende hasta el río Avia.

Hace aproximadamente diez años, el director, guionista y productor de cine José Luis Cuerda, estuvo muy interesado en la adquisición de esta casa y los viñedos que la rodean. No llegó a un acuerdo económico con su propietario y trasladó su interés a Cubilledo - Gomariz, donde en su bodega cosecha y elabora su vino ribeiro San Clodio.

Vídeo: Amando G.
Fotografías: Paco González

domingo, 11 de octubre de 2009

Camino a Fonte de Ouro



A la salida de Roucos, dirección Oeste, a la izquierda, pasando la casa que fue de Amador y María, parte este camino descendente hacia la zona denominada Fonte do Ouro, entre viñedos y huertos.

José Ramón González, falleció en Barra do Piraí


Fotografía de José Ramón, hacia 1957. Archivo de J. Antonio Nóvoa (Cenlle).

Nos llega la triste noticia: falleció, a la edad de 60 años, José Ramón González, en Barra do Piraí, donde residía desde que en 1959 emigró a esa localidad de Brasil junto con sus padres hermanos.
José Ramón, hijo mayor de Pepe González Veleiro y Celia (†), nació en Roucos en el año 1950. Sus hermanos: Teresa y Manuel (nacidos en Roucos) y Vicente y Celia (nacidos en Barra do Piraí, Brasil).
Sus abuelos maternos: Fidel y Rosaura (A Lama - Roucos). Los paternos: Eliodoro González Pérez (Roucos) y Soledad Veleiro Soto (Cuñas - Roucos). Descanse en paz.

Falleció Senén (Fondo do Campo)

Hace aproximadamente diez días, falleció Senén, vecino de Roucos; casado con Angustias (natural y vecina de esta aldea), a la edad de 71 años. Vivía en O Rincón.
Siempre en nuestro recuerdo la campechanía y amabilidad de Senén; descanse en paz.

lunes, 5 de octubre de 2009

As Campinas - Roucos



En Roucos (Cenlle - Ourense): desde la Cima do Campo, entre las casas de Manolo y Dorinda y la de Josefa y Enrique, y por detrás de O Cabildo, parte este estrecho antiguo y bello camino amurallado hacia los viñedos, algunos ya abandonados, de la parte alta del pueblo; zona denominada As Campinas.

sábado, 3 de octubre de 2009

El primer automóvil en Roucos

Panteón en el cementerio de San Lorenzo da Pena de Jovito y Elisa.


Cuenta Eugenia (Roucos, 1918) que cuando tenía 10 años vio llegar a Roucos el primer automóvil del que bajaron Jovito y Elisa con sus petates procedentes de Buenos Aires. Fue todo un gran acontecimiento.
Jovito y Elisa emigraron a Buenos Aires en noviembre de 1922. De allí regresaron y al poco tiempo volvieron a emigrar, esta vez a Cuba; allí estuvieron algunos años y luego retornaron a Roucos.
Gaspar (Roucos, agosto de 1917) dice que no pudo ser en esas fechas ya que hasta 1934 no se ensanchó el camino de Cenlle a Roucos y que en la Quintá, delante de la casa los Puga Santoro, había unas lajas muy empinadas en las que incluso los carros de bueyes se las veían negras para salvarlas. Eugenia insiste que fue en aquellas épocas, 1928, cuando llegó dicho automóvil a Roucos. Los documentos de emigración de Jovito y Elisa dan por bueno el recuerdo de Eugenia.
Otro de los primeros automóviles en llegar a Roucos fue un taxi de Ribadavia en el que viajaban los hijos de la familia Ruiz de Bouzas (Vigo) —dueña de los Talleres Mecánicos Ruíz que había en Bouzas y que después, durante la guerra civil, se dedicaron a frabricar bombas de mortero— acompañados por la criada que venían a pasar unas vacaciones cada verano; la criada era Isabel, nacida en Roucos; y se instalaban en la casa de Rafael en O Outeiro. Eran los años 1930 - 1934. La familia Ruiz mandó construir la llamada hoy 'casa nueva' en el centro del pueblo, y se la regalaron a su criada Isabel (nacida en Roucos); cuando ésta se jubiló se vino a vivir a esta casa. Hoy la 'casa nueva' es conocida por la de Lalo y Tere.

Calabazas, hortalizas... en Matamiau



Panorámica, entre calabazas, de Matamiau (Roucos - Cenlle - Ourense). Aquí, en Matamiau, tiene su nacimiento el río Lentille, que, unos seis kilómetros más abajo, dirección suroeste, entrega sus aguas al río Avia; éste al río Miño pasando Ribadavia; el Miño las entregará todas al océano Atlántico, entre España y Portugal unos 90 kilómetros al oeste.
Grabación: 19 de septiembre de 2009.

La cupletista doña Mina


La bella Otero




La Yankee

En la finca O Formigueiro (Roucos) hay un edificio con tres viviendas; de una de las cuales, hacia 1900, era dueña doña Lipia, vecina de Leiro, y para la que trabajaba como casero Vicente González (abuelo de Gaspar, Roucos 1917). Doña Lipia tenía una hija muy guapa llamada Mina, la cual ejerció de cupletista en Madrid; en esta ciudad, hacia 1910, Mina casó con un miembro de la familia Góngora dueña de la Editorial Góngora y Compañía de Madrid sita en la calle San Bernardo 43 (de la que hay referencias desde 1878). Al poco de casarse Mina su marido la encerró en un manicomio en el permaneció varios años, después de los cuales logró hacer llegar una carta a las autoridades competentes en función de la cual fue liberada de dicho manicomio además de ser indennizada por su marido. En el Madrid finisecular, decir cupletista era optar por un sinónimo impúdico de "diablo con faldas".
Doña Mina, ya muy mayor, solía pasar los veranos en casa de su prima doña Consuelo Borrajo en Piñeiro (Roucos) en donde, con frecuencia, tuvo largas conversaciones con el ahijado de doña Consuelo: Gaspar González Veleiro (Roucos, 1917).

La palabra 'cupletista' viene del francés couplet, que a su vez procede del provenzal 'cobla'. 'Cobla' significa pareja de versos. Según el lingüista Émile Littré, la palabra 'couplet' en el siglo XIX significó en la jerga teatral parlamento o parte hablada. La ortografía couplet se mantuvo en España durante todo el primer cuarto del siglo XX, hasta que se adoptó la hispanización de cuplé.



Cuplé con letra de J. J. Cadenas y Álvaro Retana. Música de Valverde. Creación de Fornarina, en 1908 (Apollo-Théâtre de París

EL POLICHINELA

Entre los paisanos
y los militares,
me salen a diario
novios a millares.
Como monigotes
vienen tras de mí
y a todos los hago
que bailen así:

Refrán

Cata catapún, catapún pun candela
¡Arza «pa» arriba, Polichinela!
Cata catapún, catapún, catapún,
Como los muñecos en el pim pam pum.

Hay un viejo verde
que lo traigo frito
y para que baile
tiro del hilito.
Y aunque se resiste
a querer saltar,
lo hace muy contento
si me oye cantar:

Al refrán

Hay un señorito
de esos calaveras,
de los que se pintan
lunares y ojeras,
que al verme en la calle
ir con seis o más,
siempre dice: —«¡Ay, hija,
qué asedia estás!»

Al refrán

Para divertirme
y porque trabaje
hago al muñequito
que suba y que baje.
Tiro de la cuerda
y él me dice: —«¡Más!
Aunque tú te empeñes,
no me cansarás.»

Fuente de este cuplé: El Cuplé (1900-1936) de Serge Salaün.

viernes, 2 de octubre de 2009

Productos del lugar



Patatas, chorizos de cebolla y carne, tocino, vino ribeiro blanco y tinto, pan...
Una comida fraterna para afrontar el otoño.