domingo, 19 de abril de 2009

Erundina y José


Erundina Luaces Losada (nacida en Roucos) y su marido José Marinelli (Italia), se conocieron en Suiza, y después de muchos años trabajando allí se instalaron en Ribadavia, donde residen actualmente.

Erundina es hija de Antonio Luaces González y Carmen Losada, ambos nacidos en Roucos, cuya casa está en el Outeiro.

sábado, 18 de abril de 2009

Jimena ¡bienvenida!


Tus abuelos maternos: José Antonio y María Asunción. Felicidades, por tu llegada, a éstos. Y también felicidades a tus abuelos paternos (discúlpame, Jimena, pero aún no sé sus nombres ¡somos una familia tan larga...!). Y felicidades también para tus papás.


Eugenia y Gaspar, nacidos en Roucos (1917 y 1918) ha tenido el jueves pasado su bisnieta número 15: Jimena. Somos, ahora contigo, ¡¡¡73!!! de familia.

¡Bienvenida, Jimena, a este mundo! Una de tus raíces se hunde en estas bellas y armoniosas tierras de esta pequeña aldea de Roucos. Te lo cuento: dos, de los ocho bisabuelos que tienes, han nacido, —y ¡que gran suerte tienes! viven aún—, en Roucos: Gaspar y Eugenia. Estos bisabuelos tuvieron su hija número nueve: María Asunción. María Asunción se caso con José Antonio; estos son tus abuelos maternos. José Antonio y María Asunción tuvieron su primera hija: Paula. Paula se ha casado con Óscar; son ¡tus papás!

Ya lo ves (algún día leerás este blog, seguro). Una cuarta parte de tus raíces están, pues, en esta aldea. Por lo tanto, recibe como regalo de llegada, también tú, esta historia de Roucos. Y, más todavía: tu bisabuela Chicha ¿sabes? nació en Carballeda de Avia, del otro lado del valle, frente a Roucos. Con lo cual, de estas tierras del Ribeiro, algo sí va en tus genes.

Todos te deseamos, Jimena, una muy feliz y larguísima estancia entre nosotros. Algún día llegarás a disfrutar de estos hermosos paisajes y sus buenos frutos y mejores gentes.

viernes, 17 de abril de 2009

Armario procedente del Formigueiro


Armario procedente de la casa del Formigueiro.
Cuando murió, en 1919, Amando Puga Santoro (casado con Teresa Teijeiro de la casa del Formigueiro, sin hijos), entre otros bienes, dejó en herencia a su sobrina Eudosia Montero Puga (Roucos,1885-1968) este armario hecho en madera de castaño.
Hoy está en la que fue casa de Eudosia y su marido, Manuel González Arias.

Chineros hechos por Américo



Chineros fabricados por Américo (vecino de Roucos, marido de Isabel, yerno de la señora Casilda) hacia los años treinta del siglo pasado.

El de arriba en la casa de la señora Trina —Trinidad Rodríguez Villar, Roucos 1880 † 25 de abril de 1971— (bisabuela del Odilo).

El de abajo en la casa de Manuel González Arias y Eudosia Montero Puga (os tendeiros).

Dolores



Dolores Galiño Barros (1908 - 2003), la última vecina que vivió en San Lorenzo da Pena; fallecida el 11 de julio de 2003.

Lápida en el cementerio de San Lorenzo da Pena.

Dolores en febrero de 1994.

jueves, 16 de abril de 2009

Relación nominal de los habitantes de Roucos en el año 1752


Corral de la casa de Manuel y Eudosia (os tendeiros). A la derecha la puerta interior de la tienda.


El primer censo detallado de Roucos lo da el catastro de Ensenada.

En el año 1752 vivían en Roucos:
  • Bernardo Álvarez, viudo, labrador y carpintero, de 84 años y una criada.
  • Sebastián Rodríguez de Moreda, de 34 años, con su mujer, dos hijos, una hija y una parienta viuda, labrador, jornalero y notario apostólico.
  • Manuel López de 23 años, con su mujer y un hijo, labrador y jornalero.
  • Francisca González, de 48 años, soltera y labradora.
  • Josefa Luisa Rodriguez, 36 años, soltera, labradora.
  • Antonio González de 52 años, con su mujer, tres hijos, cuatro hijas, y su tío Antonio Losada, labrador.
  • Don Jose Antonio Bermúdez de la Moneda, de 36 años con su mujer, tres hijos y tres hijas, hidalgo.
  • Doña Cathalina Díaz Pintado, de 40 años, viuda, con un hijo y dos hijas, hidalga.
  • Fracisco Losada de 63 años con su mujer y un hijo, labrador.
  • Pedro Reinaldo de 71 años con su mujer y una hija, labrador.
  • José Reinaldo de 33 años, su mujer un hijo y una hija, labrador y jornalero.
  • Juan Antonio Moreda de 66 años, su mujer, tres hijos y dos hijas, labrador.
  • Balthasar Fernández de 48 años con su mujer y tres hijos, labrador y jornalero.
  • Juan Rodríguez de 84 años, viudo, labrador.
  • En O Formigueiro vive doña Gaspara Montesinos, viuda de Francisco Antonio Teijeiro y Araujo, de 37 años de edad con dos hijos y tres hijas (Miguel, Benita, Josefa, Margarita y José Antonio), hidalga.
  • Juan de Castro y Francisco Piñeiro, ambos de 48 años, criados de doña Gaspara, así como dos criadas de la misma.

Hay, entonces, en Roucos en 1752: 14 hombres, 17 mujeres, 20 niños y 17 niñas. Un total de 68 habitantes.

miércoles, 15 de abril de 2009

viernes, 10 de abril de 2009

Vino del Ribeiro en San Sebastián, año 1622




16 de abril de 1622

Este día se inicia proceso contra don Pedro de Echanagusia, clérigo de mayores órdenes y vecino de la villa de San Sebastián; que tiene una bodega taberna en la «calle Trenidad de dicha villa», destinada a la venta, entre otros, de vinos «para enfermos», por oponerse a la inspección de su bodega por el capitán alcalde de la villa don Martín de Justis.
En el año 1622 se decreta la prohibición de venta de vino Ribadavia, mientras no se gaste el producido en dicha villa; sólo se permite la «venta del Ribadavia» cuando es para «enfermos o algunos particulares»; a los que faltaren a esta prohibición «se les aplicarán penas con mucho rigor». Los del regimiento del gobierno de dicha villa tienen en su poder todas las llaves de las bodegas que guardan el Ribadavia. Tan «sólo se podrán vender el Ribadavia bajo licencia de los del gobierno» de dicha villa.
La noche del viernes día 8 de abril de 1622, el capitán y alcalde de esta villa sale de ronda nocturna y al llegar a la taberna de don Pedro Echanagusia, en la calle Trenidad de la villa, decide entrar para hacer las oportunas averiguaciones sobre la venta de vino Ribadavia; se opone de hecho y «con palabras fuertes» el tal Pedro a que entre en su taberna el alcalde y capitán don Martín de Justis. Por ello es procesado.
En 1623, es condenado don Pedro de Echanagusia a «quince días de intrusión en la parroquial de Santa maría de esta villa, no saliendo de ella sólo para comer y dormir, y a la entrega de tres ducados destinados a la guerra que S. M. hace contra los infieles».

Fragmentos del documento:

«A la primera pregunta Dixo que como vcº [vecino] que es de la dicha villa y ressidente en ella saue y es asta muy ____ y en que no ay duda alguna que en la dcha vª ay prohibion. de no poderse vender vino de riuadauia [Ribadavia] ni otro de fuera hasta venderse el vino de su cosecha sin licenª. expressa de los del gouierno della y esto se guarda con Santo rigor que el dho regimto. toma a su mano las llaves de las bodegas donde se encuentra vino de fuera y no se vende sino para enfermos y personas particulares con su licenª. esto respe. a esta pregtª.
A la segunda y demas preguntas de la dha querella dixo que la razon de los en ellos contenido ha sydo ante»

«De lo contenido en los ___ de su querella y absolviendo el dho Juramto. ___ de dezir verdad y dixo ser de hedad de veymte años poco mas o menos y ___ como se sigue
A la primera pregunta dixo que como natural y ressidente de la dicha villa saue que en ella esta prohibido el vender vino de Riuadauia sin licenª de los del gouierno della, por que se venda el vino de la cosecha de la dha villa y para que este se guarde lo encierran los vinos de riuadauia, en bodegas particulares y las llaves toman los del dcho gouierno, y no se vende sin su liçenª. y quando se vende es para algunos enfermos y personas particulares con liçenª- de los del dho gouierno, y esto hasta que se venda el vino de la dcha cosecha, porque despues de vendido ya se vende la riuadauia libreme. esto respe [responde]».


Este documento, de 77 folios, se guarda en el Archivo Diocesano de Pamplona con la referencia C/497; del cual me leyó su archivero José Luis Sales Tirapu (en la fotografía) el 3 de febrero de 2009 algunos fragmentos.

Vino blanco Ribeiro de 14 años, en el año 1567

Año 1567

De la calidad y aprecio de los vinos Ribeiro da buena cuenta el proceso que en 1567 estableció el ilustre licenciado Antonio Vaca de la ciudad de Santiago de Compostela contra Pedro de Ciga de la ciudad de Pamplona. En el mes de enero de este año dicho licenciado se muda a la ciudad de Pamplona y junto con otros enseres traslada también una cuba de vino de Ribadavia. De la posada de Ana Francés, en la ciudad de Pamplona, le sustrajeron parte de ese «vino de catorce años», de ahí el pleito del que se entresaca lo que sigue «En la villa de Tafalla a cinco dias del mes de febrero de mil y quinientos y sesenta y siete años el señor licenciado Antonio Vaca del consejo de su Magestad para en prueba de lo contenido en su petición de queja contra Juan de ciga y su muger vecinos de la ciudad de Pamplona».
Declara uno de los sirvientes del licenciado «tenía [Antonio Vaca] en su casa y despensa cantidad de vino de Ribadavia muy bueno y viejo de muchos años y en opinión de mucha gente principal que lo probó y tenían en en su casa muy buenos vinos era tenido por uno de los mejores vinos que había en todo el reino». Y siguió diciendo que «cuando el dicho señor licendo. hubo de partir de la dicha ciudad de Santiago para este reino entre otras cosas de probision embarcó para este reino una bota grande del dicho vino que es lo mismo contenido en la dicha querella y porque las vasijas en que estaba eran grandes y tanto que ningún carro las podía llevar fue necesario achicar una de las dichas vasijas para poderse llevar a un puerto de mar donde se enbarcó para venir a la villa de San Sebastian vio este Francisco como el vino que sobró después de llenar la dicha bota se vendió a dos reales el azumbre y con muchos ruegos valiendo en la dicha ciudad de Santiago el mejor vino de Ribadavia a dieciocho o veinte marabedís, y de aquí no pasaría ninguno y después sabe este Francisco que se hizo muchas costas así del flete de la mar como hasta embarcarlo y traer de la villa de San Sebastian hasta la ciudad de Pamplona más de ciento sesenta reales y además sabe que la dicha bota en que el dicho vino estaba era tan buena que a ser deste dicho Francisco no la diera por diez escudos y esto y lo que sabe de lo contenido en la dicha petición y no otra cosa y lo firma de su nombre».
En otro párrafo de este documento declara una persona al servicio de Antonio Vaca que «el dicho vino era muy bueno porque por tal lo había oído alabar así a médicos como a otras personas principales que de él habián gustado y lo oyó alabar por el mejor vino de Ribadavia que ellos habían bebido». Y sigue diciendo el sirviente «se lo pagaron como a los dichos dos reales por ser vino tan bueno y afamado en la dicha ciudad y oyó decir que el dicho vino era de catorce años y así por ser tan bueno el dicho señor licenciado hizo traer a este reino la dicha pipa de vino hasta los puertos de San Sebastián y habiendo tenido a su noticia que el dicho vino estaba en la villa de San Sebastián por el mes de mayo último pasado estando el dicho señor licenciado en la ciudad de Pamplona en la casa del señor de Góngora envió a Alonso Fernández de Galiano compañero de este que declara a la dicha villa de San Sebastián por el dicho vino y otras cosas que hacía traer el cual dicho Alonso Fernández trajo el dicho vino a la posada del dicho señor licenciado en cueros con unos mulateros y por traer el dicho vino hasta la dicha ciudad de Pamplona ha oído decir este testigo que al dicho señor licenciado que le ha costado más de trescientos reales y dijo más que al tiempo que la dicha pipa desbarataron en Santiago de Galicia decían los maestros que la deshacían que no habían visto mejor pipa y de mejor olor en toda su vida y que al tiempo que el dicho señor licenciado se mudó a la casa de Ana Francés que es en la calle mayor de casa del señor de Góngora pasaron del dicho vino otros diez u ocho cueros grandes de Castilla que a lo que cree cabría en cada cuero seis o siete cántaros y echaron todo aquel en la dicha pipa que ya estaba en la bodega de la dicha Ana Francés y al tiempo que así la pusieron en la dicha casa llamaron a un cubero de la dicha ciudad para que viese la dicha pipa habiéndola visto oyó decirle este testigo que en toda su vida había visto mejor olor de pipa este testigo ha oído decir a muchos hombres principales que del dicho vino bebieron que no habían bebido mejor vino en su vida y especialmente lo oyó decir al señor licenciado Torres del general doctor Roldán y al licenciado Ciordia médicos que de él gustaron y solían decir que no había mejor medicina para todo mal que beber del dicho vino y este testigo tenía también el dicho vino por muy bueno y de tanta fuerza que cuando se mudaba el dicho vino de casa de dicho señor de Góngora a casa de la dicha Ana Francés y lo sacó todo este que declara por el grande olor por fuerza que aquel tenía estubo por más de cuatro días con dolor de cabeza muy grande y también dijo que aunque el dicho vino solía estar en jarros de tierra y estaño por más de cuatro días nunca lo hallaban vuelto sino tan bueno y de tan buen color y sabor como cuando lo sacaban de la pipa y después al tiempo que partieron el señor licenciado con las audiencias reales para esta villa dejaron en la bodega de la dicha Ana Fancés el dicho vino que serían los dichos diez u ocho cueros en la dicha pipa muy bien cerrada y como debía quedar y en esta dicha villa le han dicho al dicho señor licenciado y también a este que declara que el dicho vino ha vendido juan de Ciga y su mujer vecinos de la dicha ciudad y otros le han dicho que un fraile de Santa Carmen pero es lo que sabe y pasa en razón de lo obtenido en la dicha petición y pleito de su derecho lo ratificó y firmó de su nombre».
Petición de libertad por parte de «Juan de Ciga vecino de Pamplona dice que por lo de la venta del vino del licenciado don Antonio Vaca del dicho consejo estubo nueve días en la cárcel y el consejo le dio libertad con fianzas para andar por esta villa y sus términos y hace ocho dias que anda por esta villa y en todo este tiempo a procurado todo lo a él posible de que al dicho licenciado se le diese contento con darle justa paga de su vino y ha ofrecido que aunque no se sacó de todo el vino que se vendió más de sólos quince ducados, que de su casa dará otros quince ducados que son treinta justo. Si más quisiere que aunque el dicho vino se vendió a medio real la pinta y no a más, que le pagará a tres tarjas la pinta y parece que no se da por contento con lo uno y ni con lo otro y de tenerle encarcelado y detenido ningún provecho se sigue y por las informaciones consta que cuando el vino se vendió no se halló en ello y estaba el suplicante muy enfermo y que si su mujer se halló en la venta de él fue porque fray Pº. de Bera fraile de la Merced le dijo que M. de O. hijo de Ana Francés viuda en cuya casa estaba el dicho vino le había dicho lo vendiese por manera que realmente consta no haber habido en la venta del dicho vino culpa de dolo ni malicia atento lo cual y que no falta por el suplicante de hacer pago del justo valor del dicho vino. Suplica a vuestra Magestad le mande dar libertad para ir a su casa renovando la fianza que tiene dada pues si el negocio ha de ir por pleito sa de averiguar el vino que se vendió y su valor».

Este «vino de Ribadavia» no sabemos de qué aldea procedía. ¡Vino blanco Ribadavia de catorce años! Dado el interés de las descripciones que de estos vinos se hacen en este documento considero oportuno incluirlo aquí; a fin de cuentas Roucos es un trozo de Ribadavia.

(Archivo General de Navarra, Procesos Tribunales Reales 97537, nº 3, faxo 3º, 41 hojas).

'Vino Ribadavia' en la ciudad de Viana, año 1645


Con Julio Gorricho Moreno, canónigo archivero bibliotecario de la catedral de Pamplona (febrero 2009).

En febrero pasado disfruté de una semana de vacaciones en la ciudad de Pamplona. Días fríos. Las mañanas las pasé metido en los distintos Archivos que allí hay: Archivo General de Navarra, Archivo Histórico de la Catedral de Pamplona y Archivo Diocesano de Pamplona.

En el Archivo General de Navarra encuentro el documento siguiente (transcribo las cinco primeras páginas) en el que se habla del vino de Ribadavia.

En la ciudad de Viana (Navarra), a mediados del siglo XVII se hacía distinción entre vino ordinario y vino Ribadavia. Así consta en el proceso que contra Pedro Ruiz Ochoa interpusieron el matrimonio formado por los vecinos de esta ciudad Diego Jacinto Herrera y Úrsula de Acedo y Gurpyde en el año 1645. Doña Úrsula de Acedo y Gurpide, por herencia de su padre Pedro de Acedo y Gurpide, es dueña en el año 1645 de unos cántaros de vino Ribadavia.

Faxo Unico 8º, 2
Prozesso de Dn. Jacinto Herrera y dª Vrsula de Acedo y Gurpide su muger vecinos de la Cuidad de Biana
Contra
Pedro Ruiz Ochoa de la misma

Sobre
Que entregue á los Demandantes el balor de 400 cantaros de Bino, que perbinieron en poder del Defendiente, como pertenecientes á Pedro Ruiz Carrillo Administrador que fue de los Vienes, y Hacienda del Padre de la Demandante, y aquien hera Deudor de diferentes cantidades: oxas 27
Pendte. año 1645
Esno. [escribano] Juan de tafonar

Pedro de Sola pror. [procurador] de Don diego Xacinto de Rueda y herrera Caballero de la orden de Santiago y de Doña Vrsula de Acedo su mugr. vos. [vecinos] de la Ciud. de Viana [en Navarra] como de dº [derecho] mejor lugar aya pongo prdimto. [procedimiento] y demanda a Pedro Ruiz orchoa vº. [vecino] de la dicha ciudad y doy por demanda la citaon. [citación] de la caussa con esto más que quando murio Juan de Acedo y gurpide Padre de la dicha Doña Vrsula y de quien es heredera con beneficio de Inbentario quedo en la administraon. de sus vienes como de antes la llebaba Pedro Ruiz Carrillo y en su poder mucha cand. [cantidad] Vino Ribadauia y de Vino blanco ordinario y dinero en que al tienpo de su muerte quedo deudor de la dicha administraon. y al mismo dejo vna cuba de vino de asta quatroçienos [cuatrocientos] cantaros suia propia adquirido con el dinero de la misma administraon. de que se auia [había] de pagar el alcançe y cargo que deuia el dicho Carrillo. Y auiendosele hecho pidimto. al dicho ochoa. del dicho Vino de Ribadauia y ordinario y dinero que deuia el dicho Carrillo y de quien lo deuera haber cobrado el dicho ochoa como administrador ___ y posterior a sido absuelto Reserbando su drº. [derecho] a salbo a mis parte para que lo puedan pidir y cobrar de los vies. [bienes] del dicho Carrillo y del dicho ochoa en quanto a lo procedido de la dicha cuba de vino tinto quedelo el dicho Carrillo y se le entrego al dicho ochoa de su pidimto. [pedimento] por la suia para siguridad y parte de pago del alcançe del dicho Carrillo de que no a dado quenta el dicho ochoa aunque el la bendio a precio de veinte tarjás el cantaro como lo demas de la dicha administraon el dicho año. Y si esta con la dicha cand. deviendola hauer [haber] entregado y pagado a mis partes para satisfaçion de la deuda y alcançe que le deuia el dicho Carrillo= Ante lo qual y los demas que al delante se alzara y probara salba el dº [derecho] de añadir suppca. [suplica] a V. Magd. mande en virtud de la reserva que por la senª. [sentencia] de Vtra. Corte se le hiço a mis partes, en el pleito de cuentas que an llebado con el dicho ochoa o como de drº mejor lugar aya condenarle a que restituira y pague a mis partes el precio y balor de la dicha cuba de vino tinto que se le entrego del que dejo el dicho Carrillo a preçio de veinte tarxas el cantaro como se bendio o balio al dicho tienpo con las costas apaños e yntereses que de no haberlo hecho se les an seguido y siguieren a mis partes y probea lo demas que fuere de Juª. [justicia] la qual y costas pid.=

S Magd.

Pedro de Sola pror. de Don diego Xacinto de Rueda y Doña Vrsula de Acedo su mugr. en el pleito con Pedro ruiz ochoa como de drº mejor lugar aya alego y probar entiendo lo necesario de los articulos siguientes que doy por posiçiones
Primeram de que la dicha Doña Vursula de Açedo mi parte es hija y heredera con benefiçio de Ynbentario de Juan de Acedo Ygurpide vº [vecino] que fue de la ciud. de Viana como es notorio y diran los testigos
Ytten que el dicho Juan de Açcedo en su tienpo tubo por administrador de su açienda a Pedro ruiz Carrillo quien tanbien continuo asta que murio la diçha administracion Y mucho tienpo despues de muerto el diçho J. de Açedo como es notorio y diran los testigos=
Ytten que el dicho Pedro Ruiz Carrillo murio quedando deviendo muchas cantidades a la dicha administraon. Y mucho Vino blanco y tinto procedido de los frutos della y tanbien dejo Vna cuba de quatrocientos cantaros de Vino tinto que el hauia heçho por grangeria conprando para ello la Vba con el dinero de la dicha administraçion para mejor disponer el pagar lo que de ella deuia. Y muerto el diçho Pedro ruiz Carrillo fue nombrado por administrador la parte contª y como a tal se le entrego asi el vino que dejo la diçha administraon. el dicho Carrillo como la cuba de quatroçientos cantaros de Vino tinto que dejo por suia. Y la parte contª vendio el vino de la dicha cuba de quatroçientos cantaros a raçon de a beinte tarjas el cantaro el mismo año en que murio el dicho Carrillo y ------ el dinero dello como diran los testigos
Itten que en el pleito que mis partes han llevado con la contraria pidiendole quenta de la dicha administraon. se la pidieron tanbien de la dicha cuba de quatroçientos cantaros de vino tinto y aunque fue absuelto dello por raçon de la dicha administraçion por parecer no hera della se rreservo a mis partes su drº. a salbo para que le pudiesen pedir su proçedido como lo an heçho y hazen en este pleito y contara de las dichas sentençias.

AGN. Procesos Tribunales Reales - 178752

2 de marzo de 1921: agitación social contra los foros

2 de marzo de 1921

Finalizando el invierno y estando la poda y rodriga practicamente terminadas, los labradores disponen de algo más de tiempo para comentar entre ellos lo hartos que andan, no precisamente de pan centeno ni otras viandas. Hartos están de los foros que aún pesan sobre sus viñedos. No lo pueden soportar más. Reunidos en el atrio de la iglesia de San Lorenzo da Pena cada domingo, después de la misa, los vecinos de las distintas aldeas de la parroquia exponen las cargas que aún les gravan y discuten la manera de cómo librarse de ellas. De la radicalidad de estos agricultores y de su grado de organización dan cuenta la prensa de la época:

«Abundan en la provincia los foros caros que gravitan sobre los viñedos... La agitación social es bastante intensa en algunos partidos, singularmente en el de la capital y en el de Ribadavia, que se distingue por su radicalismo, siendo la de San Payo la organización de resistencia agraria más antigua y caracterizada... Aquí [el agrarismo] tiene fuerza y organización. Se distingue por su radicalismo, siendo la más significada la de San Payo, que preconizó, desde su fundación, como procedimiento único, la resistencia al pago. Esta asociación se constituyó durante el primer movimiento agrario de la provincia. Además de la citada de San Payo, las hay en las siguientes localidades: Serantes, Vieites, A Costeira, A Veiga, Puga, Gomariz, Razoamento, Ribadavia, Presigueiro, S. Lourenzo da Pena, y dos en Castrelo de Miño».
La Región (2-III-1921) y La Zarpa (19-X-1921, 29-X-1921, 25-XI-1921 y 3-XII-1921).

Sirva como ejemplo de la tardía vigencia de estos gravámenes la «escritura de compromiso [de 1912 en la que] Dña. Casilda y Dña. Asunción Puga Santoro asociadas de sus respectivos esposos: —D. Augusto Chamochín y D. Adolfo Montero—, D. Amando, D. Avelino y D. Perfecto Puga Santoro, hijos y herederos de los finados D. Eugenio Puga y Dña. Eudosia Santoro, vecinos que fueron del lugar de la Quintá, dicen: Que de común acuerdo con el Perito Agrícola de Ribadavia D. Arturo Santoro procedieron al inventario valoración y partija del haber fincable que quedó al óbito de los finados, y como en la actualidad no pudo entregársele las hijuelas, acordaron hacer esta Escritura de compromiso mientras no se le entregue aquellas y el cuerpo de herencia por lo cual se dan por satisfechas todos y cada uno de los herederos, con el Cupo que en suerte le correspondió y que a continuación se describen: (...) 28 — Viña y monte en Casamura de Arriba de 10 as. 58 cts. tiene esta finca de gravameen anual 15 litros 50 centilitros de Vino Blanco a la Condesa de la Torre de Sadornín [Sadurnín]. La Quinta parte de monte y viña a monte de Caroceiros, tiene de gravamen esta finca nueve ollas rasas de Vino blanco, a la casa de Pardo de Esposende, correspondiendo a cada uno de los cinco cupos en que se divide dicha finca, una olla con 25 cuartillos y medio».

Estas aldeas, por estas fechas todavía continúan, de hecho, en el Antiguo Régimen.

Un vecino de esta jurisdicción, por Pamplona

9 de mayo de 1818

Por Pamplona anda, en 1818, Francisco Casas Bellas, natural de esta jurisdicción de Roucos, nacido en San Fiz de Navío, reclamando salarios pendientes por sus servicios como cabo de sala en el Hospital Militar de Sagarra. De ello da cuenta el proceso que se detalla:

En la ciudad de Pampª [Pamplona] a nuebe de Mayo de mil ochos. diez y iocho ante mi essno [escribano] Real y testigos infraescritos son partes Francisco Casas Vellas (...) vecinos residentes en esta ciudad y proponen que en la Real Corte de este Reyno tienen que litigar contra don Beremundo Diaz de Arizaleta vecino de la villa de Sagarra sobre paga de cantidades para lo cual dan su poder amplio a Isidro Ferrer procurados de los Tribunales Reales y para la dicha causa y demás que demandando y defendiendo es puedan ocurrir en dichos tribunales contra cualesquiera personas y comunidades (...).
Como contrator que soy de este Hospital Militar de la villa de Sagarra de la 1ª y 2ª División del 4º Exercito de operaciones Nacionales Certifico que Francisco Casas Bellas, natural de San Felix de Navío obispado de Orense Reino de Galicia ha estado en este dicho Hospital empleado de cabo de sala por orden del señor comisario y Ministro de Guerra don Antonio Belazquez por orden del señor Yntendente General del 4º Exercito á permanecido seis meses y medio contando desde el día 14 de octubre hasta el dia de la fecha cumpliendo bien, y fielmente con sus obligaciones de haber entregado, todos los intereses que tenia á su cargo sin haber recivido paga ni gratificacion alguna, ni otra cosa mas de una razion diaria; y por haberse trasladado este al Hospital Real de la ciudad de Pamplona por orden del sr. Ministro de dicha plaza don Joaquin Irisari mandó se licenciase á donde mejor le conbenga habiendo acreditado su conducta y para que conste firmo, dicha certificacion, á 24 de maio de 1819 Juan de Lodeña
Ysidro Ferrer Pror. de Franco. Casas Bellas nutl. de San Feliz de Nabio obispado de Orense abecinado en esta ciudad (...) dice que de resultas de la ultima guerra con la Francia se mantubieron mis partes en el Hospital Militar establecido en la billa de Sagarra, como el primero de cabo de Salas, ganando cada mes quince duros, y se mantubo seis meses y medio, y por ellos se le pagaron por Dn.Beremundo Diaz de Arizaleta adminisrador del Santo Hospital ciento seis reas. de vellon. (...) debiendosele al primero [F. Casas Bellas] seiscientos reales juntos (..) no pueden conseguir su cobro, sin embargo de qe. se le han escrito barias Cartas, y que el referido Casas Vellas há estado personalmente y de que tiene noticias há cobrado ó esta cobrando de los pueblos asignados a dho Hospital lo que se les á repartido con inclusion de lo respectivo á mis partes, los quatro necesitan de lo que debengaron en dho serbicio, y á su pago no reconocen otro deudor que al referido Arizaleta, pr. este fue comose lleba espuesto administrador y depositario de dho Hospital; en remedio de ello. A V. M. supco. me. espedir auto contra dho Dn. Beremundo Diaz de Arizaleta pa. qe. satisfaga y paque a mis partes mil y quarenta reales juntos qe. se les esta debiendo en la forma qe. por menos se especifica en este pedimento con costas las cuales y Justª. pido Ysidro Ferrer.
Auto En Pampª. en corte en la audª. Sabado á dos de Mayo de mil ochocs. diez y ocho, lehida la peticion antecedente la dha Corte mando dar trasdo. de ella a Dn. Beremundo Diaz de Arizaleta en ella nombrado paa qe. contra Su tenor segundo dia de su notificacion dega y responda lo que bien viere les conbiene, y qe. con lo qe. digere ó no pasado dho termino se traigan los autos oi la dha corte para en su vista probeer Justª. y despachar por auto á my pnte el señor Ml. Baraibar, Juan Josef de Ascarate Esno.

Francisco Casas Vellas salío de San Fiz de Navío, hacia 1817, para luchar contra «la Francia».

O Formigueiro

17 de mayo de 1833

Del «ruidoso pleito» que sobre el vínculo y mayorazco de la casa de O Formigueiro sostuvo Rafael Teixeyro Borrajo, dueño ahora de la misma, contra su tío político por línea paterna, Eugenio Montero y Bolaño (vecino de Roucos) da cuenta el documento que en esta fecha se redacta y firma en el juzgado de Partovia. En dicho documento Rafael Teixeiro Borrajo reconoce la deuda contraída con don Juan Fernández Varela, administrador de la casa del Souto propiedad del señor don Juan Esteban de Temes y Albor. Este Juan Esteban confiesa allí «haberla recibido en especie por su mano, por la de su madre doña Benita y su tío, hermano de ésta, don Domingo Borrajo» asciende a cinco mil quinientos treinta reales y veintiocho maravedís.
Y tanto que así debío ser, a juzgar por tan cuantioso, para la época, importe que «para sus urgencias y particularmente para ayuda a ventilar un ruidoso pleito» contrajo Rafael Teixeiro.
Eugenio Montero y Bolaño tenía intereses en la casa de O Formigueiro ya que, por una parte su tía, Margarita Montero y Armada, era la viuda de José Antonio Teixeiro y Santoro de dicha casa, y, por haber contraído matrimonio, en segundas nupcias, con su prima Isabel, hija de Margarita Montero y Armada y José Antonio Teixeiro, abuelo paterno de Rafael. Algunas y algo fundadas pretensiones debió albergar Eugenio sobre este vínculo y mayorazgo de la antigua fortaleza de O Formigueiro rodeada de espléndidos y soleados viñedos y desde la cual se domina una bella y amplísima panorámica sobre el valle del Avia.
La lectura de este documento, entre otros datos, algo nos orienta sobre las buenas cosechas de vino que de sus viñedos llenan la bodega de la casona de O Formigueiro. Cómo sino hacer frente, en los plazos fijados, a esta relevante deuda. Rafael Teijeiro, en él, «se obliga con sus bienes y rentas a satisfacerlos en esta forma: mil reales en todo el presente año de la fecha, dos mil en todo el próximo venidero de treinta y cuatro, y el restante al completo de la nominada suma en el [año mil] ochociento treinta y cinco, en la inteligencia que finalizados que sean qualquiera de dichos plazos sin cumplirlos, consiente que a ello se le compela por todo rigor y justicia y vía ejecutoria».
Las disputas familiares en la casa de O Formigueiro ya venían de antiguo, cuando el matrimonio de José Antonio Teixeiro y Santoro (en otros documentos figura con los apellidos Teixeiro Montesinos ya que su padre, Francisco Antonio Teijeiro Araujo casó en segundas nupcias con doña Gaspara Montesinos Freire de Andrade, siendo ésta su madre) con Margarita Montero y Armada de As Regadas de Beade, hacia 1765. La familia hizo cuanto pudo para impedir este enlace, sin lograrlo. Ahora Eugenio pleiteaba con su sobrino Rafael. Margarita, abuela de éste y tía del anterior debió de sufrir lo suyo.
Francisco Antonio Teijeiro Araujo —primogénito del matrimonio contraído en 1680 entre José Fernández Teijeiro (fundador de este mayorazgo en 1666) y Úrsula Fernández Araujo—, casado con Gaspara Varela y Seixas, hereda el mayorazgo de O Formigueiro. Este matrimonio hacia 1725 manda construir la capilla en honor de san Miguel (estaba en la entrada de la finca O Formigueiro, hoy desaparecida) a instancias de doña Úrsula debido a su profundo sentido religioso. De ella decían los vecinos de la comarca que realizó algunos milagros y en su casa recibían limosna todos los pobres que allí acudían. Viudo de Gaspara Varela y Seixas, (hizo ésta testamento en 1725 ante don Diego Faxardo Suárez; el mismo que describen en el Interrogatorio de Esposende para el catastro de Ensenada en 1752 «Don Diego Faxardo escribano Real, que ya no exerce el ofiº [oficio] por la mucha hedad y continuos achaques y por eso no le regulan utilidad alguna»); este matrimonio no tuvo descendencia. Casa Francisco Antonio Teijeiro en segundas nupcias en 1738 con Gaspara Montesinos Freire de Andrade, dotada por sus padres con 2.000 ducados de vellón y la casa de campo y varias cavaduras en Esposende. Otorga este Francisco Antonio testamento el 4 de agosto de 1742; en 1746 firma conjuntamente con sus otros hermanos una escritura de concordia, la cual siendo confusamente redactada dio origen a costosos y «ruidosos» pleitos entre sus descendientes; falleciendo en 1750.
Fue José Antonio Teijeiro Santoro (y Montesinos), nacido en O Formigueiroy señor de su mayorazgo, el que vendiendo parte de sus bienes mandó fabricar la casa grande de Roucos (la que hoy conocemos por la de Manuel y Eudosia y recibida en herencia por su nieta María Eugenia González González en 1997), abandonando desmantelada la del Formigueiro. Fue la boda de José Antonio con Margarita, nacida en Bieite, la que causó gran disgusto a los Teijeiro. ¿Por cuestiones de dote, por considerar la familia mejores aspirantes a consorte del titular del mayorazgo de O Formigueiro? Ya de ello nada, más preciso, sabremos.
Miguel Teixeyro Montero, nacido en Roucos en 1792 y fallecido antes de 1822, hijo de los anteriores José Antonio y Margarita, contrae matrimonio en el año 1810 con María Benita Borrajo y Camba, siendo vecinos de Roucos. María Benita obtiene de sus padres José Fautino Borrajo y María Ángela Barcia y Fuentes, vecinos de San Fiz de Navío, una dote de cuarenta mil ducados en dinero, bienes raíces y muebles de legítima materna y paterna. Miguel ruega con insistencia a su madre, Margarita Montero y Armada ya viuda, que por haberse casado, le asigne este mayorazgo. Ella niega el que su marido haya constituido dicho mayorazgo y vínculo de O Formigueiro, y aduce que son de libre disposición estos bienes. Después de un largo, arduo y «ruidoso» pleito, obtiene el hijo de Miguel, Rafael Teixeyro Borrajo (nacido en Roucos en 1812), y con ayuda de su tío fraile benedictino, Domingo Borrajo (hermano de María Benita), la titularidad de este mayorazgo en el año 1833.
«Tengas pleitos, y los ganes» nos desean aquellos que muy poco o nada nos aprecian.
Rafael Teixeyro Borrajo gracias a la influencia de su tío materno, Domingo Borrajo, estudió filosofía. Fue destacado líder progresista en O Ribeiro; alcalde de Cenlle en 1839-43; condecorado con la cruz de Isabel II. Casa el 17 de noviembre de 1831 con Carmen Vilariño Díaz, nacida en San Fiz de Barón, y tienen dos hijos. Enviuda en 1839. Contrae matrimonio en segundas nupcias el año 1845, con Vicenta Millán y Fajardo, nacida en San Fiz de Navío, con la que tiene otros dos hijos: Felisa y Modesto; éste llegaría a ser médico.
Fallece el 3 de marzo de1869 en Argentina; país al que emigró consiguiendo allí una cátedra de filosfía en el mismo centro en el que enseñaba su hijo Vicente, habido de su primer matrimonio.
Fraternidad e intererés concilían con grandes pesares. Abel y Caín, en el principio del poco después «Hágase la Luz». Y vengan variantes, y vengan historias para llenar los largos y oscuros atardeceres del frío y lluvioso invierno sentados frente al fuego del hogar.


Años de 1760 a 1768

Nace Miguel Teixeiro y Montesinos hacia 1740 en O Formigueiro. Hijo de Francisco Antonio Teixeiro y Araujo y de la segunda mujer de éste, doña Gaspara Montesinos Freire de Andrade. Tiene Miguel cuatro hermanos: Benita, Josefa, Margarita y José Antonio. Cuando se casa Margarita Teixeiro y Montesinos con José Noguerol, sus padres le dan de dote tres mil ducados de vellón.
Recordemos que la abuela paterna de Miguel Teixeiro Montesinos, doña Úrsula Fernández Araujo (con fama de santa y buena gobernanta) dejó, a su fallecimiento, una rica herencia. La madre de Miguel, doña Gaspara Montesinos, aportó a su matrimonio una dote de dos mil ducados de vellón, una casa y tierras en Esposende. Cuando fallecen los padres de Miguel, entre los cinco hermanos se establecen pleitos largos; hereda el mayorazgo de O Formigueiro su hermano José Antonio.
Si Margarita recibe de dote tres mil ducados, Miguel debió de recibir una importante cantidad a cuenta de su legítima. Abandona Miguel el pueblo en compañía de su amigo Bernardo Montero dedicándose ambos a viajar y divertirse durante lasgas temporadas. Se dice que entre Ferrol, Santiago de Compostela y Vigo dilapidó salud y fortuna. Hizo Miguel testamento en 1771. Falleciendo soltero. Sus correrías debieron de ser sonadas.
Sabemos por el castro de Ensenada que en Santiago de Compostela a mediados del siglo XVIII había sesenta comerciantes en vinos. A todos ellos se les adjudica de utilidades un total de 152.300 reales de vellón; destacando entre éstos por el volumen de su comercio: don Alonso Andrés Quintela, Domingo Posse, Gregorio de Seijo, don Juan Antonio Núñez de Andrade, don Manuel Quintela y Roque Saco. Y había un total de cuarenta y cinco tabernas (once regidas por hombres y treinta y cuatro por mujeres) a las que les estiman una utilidad de 13.500 reales.
No resulta difícil imaginar a los alegres viajeros Miguel Teixeiro y Bernardo Montero en alguna de estas numerosas tabernas saboreando unas buenas tazas de vino Ribeiro, mientras rememoran su lejano pueblo de Roucos. Estos desplazamientos entre esas tres ciudades, a lomos de mula o en traqueteantes carruajes, debieron dar lugar a jugosas historias ya irrecuperables. Las rentas de la casa de O Formiguero diseminadas, como sus espléndidos vinos, por toda la geografía gallega.

Año 1734

Gran dolor entre los habitantes de las parroquias de San Miguel de Osmo y San Lorenzo da Pena por el fallecimiento de doña Úrsula. Y gran controversia por dónde debía de ser enterrada. Los abades de las dos parroquias tuvieron que recurrir a peritos para que definiesen las lindes de dichas feligresías. La casa de O Formigueiro pertenecía a la de San Lorenzo da Pena. Después de grandes esfuerzos conciliatorios quedó claro que dicha casa estaba dentro del territorio de la de San Lorenzo. El féretro con los restos mortales de doña Úrsula estuvo expuesto en la capilla que dentro de O Formigueiro mandó erigir su hijo primogénito Francisco Antonio Teixeiro Araujo hacia 1725. Los peritos demostraron que esta capilla distaba unas 16 varas del límite con la parroquia de San Miguel de Osmo. En San Lorenzo da Pena recibió, pues, sepultura doña Úrsula Fernández Araujo y Puga, viuda desde 1697 de don José Fernández Teixeiro, fundador éste del mayorazgo de O Formigueiro. Quedó doña Úrsula viuda siendo muy joven, teniendo aún solteros a sus cinco hijos. Ésta ya había mandado redactar su testamento el 15 de diciembre de 1727 hayándose enferma, encamada desde entonces, fallece en 1734.
Doña Úrsula, hija de los vecinos de A Regueira, en San Clodio, distante de Roucos media legua, Blas Fernández Araujo y Ana de Puga, tuvo fama de santa.
Un año en que las persistentes lluvias arruinaron las cosechas de la comarca fueron muchos los lugareños hambrientos que a la casa de O Formigueiro se acercaban buscando un trozo de pan conque alimentarse. Gran devota y alma caritativa y bondadosa, así como ágil administradora de la hacienda que le legó en usufructo su difunto marido, doña Úrsula era alabada y admirada por las gentes de la comarca. Aún hoy quedan algunos rastros de memoria entre los más ancianos de la aldea de aquella abnegada entrega a los más desfallecidos de doña Úrsula. Tantos eran los mendigos que no tenía para todos algo que ofrecerles por esta época de raquíticas cosechas. Insistían los mendigos. Les enseñó el granero que ella y sus criados sabían vacío. Todos quedaron, cuenta la leyenda, estupefactos; incluso los criados pues bien sabían éstos que allí nada ya se guardaba: el granero estaba rebosante de trigo y maíz. Se difundió el milagro y con él la esperanza de que allí los pobres encontrarían alivio a sus desgracias. Por segunda vez el granero vacío, ante la urgencia de las calamidades y hambrunas, después de rezar largamente doña Úrsula, volvió a llenarse milagrosamente el granero. Esto cuenta la leyenda. Debido a estos acontecimientos, a su religiosidad y buen gobierno de los asuntos propios y ajenos es por lo que las dos parroquias colindantes disputaron por acoger sus restos mortales.
Los arreglos, con gran descuido y falta de respeto, del cementerio de San Lorenzo da Pena, acometidos a partir de los años setenta del siglo pasado, han sido la causa de que ni esta tumba ni tantas otras puedan ser reconocidas. La memoria de lo acontecido es un patrimonio valioso y frágil. La larga dictadura nos hizo así de irrespetuosos.