miércoles, 29 de agosto de 2007

Cubas, bocois...



La madera que se empleaba para hacer las cubas de vino era de carballa (roble) para el cuerpo, y para las tempas (tapas) se empleaba castaño. No se empleaba carballa para las tempas porque esta madera penzaba —en Roucos, al referirse a que una madera tuerce se dice que penza, en gallego—. Antes de emplear aros de hierro, éstos se hacían de madera de haya; de un tronco de unos 10 centímetros de diámetro, abriéndolo al medio se obtenían dos aros. También se empleaba mimbre para los aros en recipientes más pequeños que las cubas.

En las bodegas de O Ribeiro, los recipientes donde se guardaba el vino eran:
  • cuba: de 10 a 30 mollos
  • bocoi: de 3 a 5 mollos
  • pipa: de 1 a 2 mollos
  • pipote: de menos de un mollo.

Fotografía del interior de una cuba y cuba sobre la que está volcado el embudo que se empleaba para pisar las uvas (bodega de O Carrasqueiro en A Quintá).

Producción de vinos

Gaspar González Veleiro, Roucos 1917, como de mozo anduvo de jornalero, puede recordar hoy, con cierta fiabilidad, qué producción de vino había en Roucos entorno a 1920 - 1930.
Por bodegas:
  • sra. Trina, 30 mollos
  • sr. Tomás, 70
  • sra. Perfeuta, 10
  • sra. Juanita, 5
  • Benjamín, 7
  • Vicente, 7
  • sra. Felisa, 40
  • los de Pardo, 80
  • José (Guelfos), 30
  • Serafín (Guelfos), 30
  • Manuel (O Tendeiro), 20
  • Gumersindo, 22
  • don Amando, 40
  • Benito, 25
  • don Manolo (padre de doña María), 20
  • O Cazolete, 15
  • Jovito, 20
  • los del Curtiñal, 60
  • en la casa de A Lama, 100 mollos
  • en O Formigueiro, 150.

De los viñedos de Roucos por aquellos años, en las 20 bodegas existentes se obtenían unos 530 mollos de vino al año; y si le añadimos los de A Lama y O Formigueiro entonces eran 780 mollos. El 80% eran vinos tintos, y el 20% vinos blancos. Un mollo igual a 8 ollas; una olla igual a 16 litros.

En aquellos años el precio medio de venta del mollo de vino andaba por los 8 pesos (un peso igual a 5 pesetas).

En la cosecha de 2006, entre los 12 cosecheros que quedan hoy en Roucos, se obtuvieron sobre unos 460 mollos de vino; el precio medio de venta fue de 150 euros el mollo (25.000 pesetas). Hoy en Roucos hay unas 7 bodegas que hacen vino, los otros 5 cosecheros venden las uvas.

La casa de Justa


En ruinas hoy, la casa aún conocida por la de Justa, Matamiau, pegada la monte Bacelo, fue hacia 1850 de un matrimonio con fama de ricos formado por don Clemente Prado y doña Juana. Cuando se casó su única hija, llamada Juana, pidieron prestadas 500 pesetas y celebraron la boda durante una semana. Pasando el tiempo y no pudiendo reunir dicha cantidad para devolverla se vieron obligados a vender la finca el Carballo; la mitad de esta finca la compró don Amando Puga (tío abuelo por parte materna de Eugenia, nacida en Roucos en 1918) y a su muerte se la dejó en herencia, al matrimonio que habían trabajado como caseros en su casa formado por Soledad Veleiro Soto y Heliodoro González Pérez (padres de Gaspar, nacido en Roucos en 1917 y esposo de la citada Eugenia), y luego, por herencia pasó al hijo de éstos, Gaspar; la otra mitad la compró el sr. Gabriel Losada (padre de Ramón de la Verea, el acordeonista). La casa, más tarde, la vendieron Clemente y Juana a uno de Cenlle llamado Os Cadelos; éste, años más tarde, se la vendió al padre de Justa, el sr. Anxelo de A Quintá; la heredó Justa y a su fallecimiento los herederos se la vendieron a Manuel, actual dueño, hijo de Enrique y Josefa, ambos de Roucos.

domingo, 26 de agosto de 2007

Hacia 1713

Según se desprende de una escritura de arrendammiento del año 1717, el abad de San Lorenzo da Pena, por esos años, era D. Antonio Osorio.

Uno de los vecinos de Roucos, en 1717, según el documento anterior, era Pedro Reynáldez.

viernes, 24 de agosto de 2007

Nonagenario























El 24 de agosto de 1917, en O Formigueiro - Roucos, Heliodoro y Soledad tuvieron a su primer hijo: Gaspar González Veleiro.

¡Felices 90! Gaspar.

Durante esto 90 años Gaspar ha sido: monaguillo, sacristán y jornalero en su pueblo, soldado en la guerra del 36, tabernero en Vigo, capataz agrícola en Brasil, cocinero de la marina mercante por varios océanos... y, con Eugenia (Roucos, 1918), ha tenido tiempo de traer a este mundo a 9 hijos. Si se reúne con toda su descendencia suman ¡¡¡71 personas!!!
Quitando pelillos a la mar —algunos: pelazos—, ¡buen trabajo, Gaspar!

lunes, 13 de agosto de 2007

O Pereiro


















A medio kilómetro de Roucos, saliendo por O Curtiñal (dirección Oeste) está la aldea O Pereiro, hoy prácticamente abandonada. Un poco más al fondo, en lo alto, se dice que había antiguamente 'O castillo do mouro'.

Plano de Roucos























Plano de la aldea de Roucos.

Plano de Osmo























Osmo dista de Roucos 2 km dirección este.

Plano de Cuñas























Cuñas es de la paroquia de San Lorenzo da Pena; dista de Roucos 2 km dirección noroeste.

Plano de Cenlle













































Planos de Cenlle. Arriba Cenlle norte, abajo Cenlle sur.

viernes, 10 de agosto de 2007

10 de agosto fiesta de San Lorenzo


















Martirio de San Lorenzo
óleo sobre tabla. 95 x 95,5 cm.
Segunda mitad del siglo XVI.
Anónimo.


Hoy fiesta del patrono de la parroquia de San Lorenzo da Pena.

Nació San Lorenzo en Huesca. Fue diácono del papa Sixto II y encargado de administrar los bienes de la Iglesia. Tras negarse a entregarlos, sufrió el martirio de ser asado vivo sobre una parrilla, en tiempos del emperador Valeriano (257).

martes, 7 de agosto de 2007

Tres hermanos de O Curtiñal

En el pazo O Curtiñal, en la segunda mitad del siglo XIX, nacieron tres hermanos: don Ángel que fue cura y maestro en Rioboo, don Benito que fue párroco por la zona de Cortegada y don Victorino que fue alcalde de Cenlle durante muchos años. Durante el mandato de don Victorino como alcalde, se construyeron en Roucos varios muros en el centro del pueblo. Estos tres hermanos eran los dueños de O Curtiñal.

Sr. José de O Curtiñal

El sr. José, nacido hacia 1895 en Barra de Lentille, emigró a Cuba hacia 1910, allí casó con una cubana rica de la que tuvo cuatro hijos: Esperanza que regresó a Cuba, Hermenegildo, Herminia que casó en Cacabelos y Angelito que casó con Aurelia de Roucos.
Estando en Cuba el sr. José conoció a Manuela, emigrante procedente de Santa Eugenia de Ribeira a la que acompañaba su hija Ramona (Ramona casaría con Eulogio de A Gouxa y residieron en Roucos en la casa de O Rincón). El sr. José regresó de Cuba hacia 1925 acompañado de sus cuatro hijos ya mencionados, de Manuela, Ramona (hija de Manuela), y José que nació en el barco durante la travesía, hijo del sr. José y Manuela.
Al llegar de Cuba el sr. José compró la casa y finca O Curtiñal. Se comentaba que de Cuba había traído 150.000 pesetas. En O Curtiñal puso una fábrica de curtidos que duró pocos años por falta de rentabilidad.
Ya en Roucos el sr. José y Manuela tuvieron cuatro hijos más: Carmen que casó con Gabriel del Outeiro, Benilde, Senén y Caridad. Caridad casó con Rafael del Outeiro.
José, nacido en el barco, cuando quiso ir al servicio militar, al tramitar la documentación de su nacimiento fue cuando se supo que el sr. José estaba aún casado con la cubana, y que por lo tanto vivía con Manuela sin haber legalizado la unión. Aquí interviene el cura párroco de San Lorenzo da Pena, sede de la parroquia a la que pertenece Roucos, D. José (nacido en Cartelle, Ourense) y obliga a Manuela a marcharse de su casa. Manuela se va para O Carballiño y el sr. José se queda en O Curtiñal con los diez hijos.
Angelito, hijo del s. José y de la cubana, ya casado con Aurelia, él sólo vuelve a Cuba a ganarse la vida; durante su estancia triunfa la Revolución de Fidel Castro y Angelito pierde todo lo que había ganado; pasado el tiempo Angelito quiere regresar a Roucos y para poder salir de Cuba tiene que demostrar ante aquel gobierno que posee aquí, en España, medios de subsistencia; es entonces que el cura párroco de San Lorenzo da Pena, don Ramón y el vecino de Roucos Gaspar González Veleiro atestiguan que el tal Angelito es dueño de una parte de la casa y finca de O Curtiñal por herencia de su padre. Y Angelito regresa a Roucos.

Visitantantes de Barra do Piraí


Estos días están de visita en Roucos José Ramón (en la fotografía, hacia 1956) y su hermana Teresa; ambos nacidos en Roucos, hijos de Pepe y Celia, y hoy residentes en Barra do Piraí, Brasil, adonde emigraron con sus padres en 1959.

Residentes en Roucos

A agosto de 2007 residen en Roucos: en O Regueiro: Emilio y Toby. O Rincón: Senén y Angustias. O Curtiñal: Peregrina. A Fonte: Lola. Outeiro: Silvina, Angelina, Carlos, Rosario, Carmela Antonio y Julia. Cima do Campo: Manolo, Dorinda, Josefa, Odilo, María Eugenia y José Benito. A Verea: Josefa. Centro: Xan, Lola, Miguel Ángel, Jesús, Benita, Pilar, Lalo, Tere y Vicente.
Total de residentes En Roucos a día de hoy: 29 vecinos.

Tomás e Isolina

Fotografía: Irene, hija de Tomás e Isoliana, hacia 1985.

Tomás Bello, O Talote, nacido en Piñeiro, casó con Isolina nacida en Roucos. Ambos nacieron entorno a 1870; de casados se instalaron en Roucos y tuvieron los siguientes hijos: Elisa (1896-1984) que casó con Jovito Veleiro Vázquez (Cuñas 1895, Roucos 1977) y residieron en Roucos, sin hijos; Peregrina que emigró a Buenos Aires de donde nunca regresó y casó con un italiano; Sira que casó con Manuel, padres de Germán y Ramón, residieron en Roucos; Obdulia que casó con Manuel (cantero portugués) sin hijos, residieron en A Quintá; Irene, soltera, vivió siempre en casa de sus padres; Adolfo, murió en la Guerra Civil (bando nacional); Pepe, casó en Vilar de Rei, murió joven; y Ramona que casó en Liñariños donde residió hasta su muerte, madre de Indalecio, más conocido por Chucho. Indalecio nació en Liñariños y a los pocos años de edad se vino a vivir a Roucos en casa de sus abuelos; se casó con Emilia, Milucha, hija de Antonino y Angustias.

José Álvarez (1904-2007)

El viernes pasado, día 3 de agosto, ha muerto en su casa de Roucos José Álvarez O Sabio a los 103 años de edad. Era el vecino de más edad del ayuntamiento de Cenlle. José nacío en Cenlle en 1904; casó con Esperanza (nacida en Roucos e hija de Juan Benito y Trina) y se instalaron en Roucos; tuvieron tres hijos: Benita (casada con Jesús de Cenlle, residentes en Roucos), Josefa (viuda de Enrique, residente en Roucos) y José Benito (residente en Roucos).
José, O Sabio, era uno de los mayores terratenientes del pueblo, en sus buenos tiempos llegó a cosechar más de 200 mollos (1 mollo = 8 ollas, 1 olla = a 16 litros) de vino al año.
José descansa en el cementerio de San Lorezo da Pena