viernes, 30 de junio de 2006

La Guerra Civil de 1936-1939


foto: entrada a Roucos (noroeste) por el camino procedente de San Lorenzo da Pena.

Fueron llamados al frente de la Guerra Civil, al bando nacional, 17 mozos de Roucos: Manuel, Gonzalo, Gaspar, Pepe, Vidal, Benjamín, Miguel, Manolo, Antonio, Graciano, Luis, Manolo, Adolfo, Casiano, Rafael y Tono.
Murieron en el frente: Luis y Adolfo.

jueves, 29 de junio de 2006

De La Cartuja a Roucos



UN VIAJE SIN RETORNO
Pieza procedente de una vajilla de la casa de O Formigueiro de Amando Puga Santoro (†1920). Los caseros de esta finca eran Vicente y Ramona, vecinos de Roucos, cuyo hijo, Heliodoro, casó con Soledad Veleiro Soto (Cuñas), la que había servido en esta misma finca de O Formigueiro pero en la casa de doña Lipia. Esta fuente pasó de Amando Puga a Soledad Veleiro; ahora pertenece a Amando González (nieto de Soledad y Heliodoro).

La fábrica de loza Pickman y Cía. Prefundación (1821-1841). Esta etapa se corresponde a la anterior a la fundación de la fábrica de la Cartuja, en la que Guillermo Aponte, primero hasta su muerte en 1821, y Carlos Pickman, en 1822, se establecen en Cádiz, como sucursal de Pickman e hijos, negocio de loza de Liverpool, que exportaba loza y cristal a ciudades con puerto de mar; y a la de la sociedad de Pickman y Compañía entre Carlos Pickman y Guillermo Aponte, establecimiento de importación de loza en C/ Gallegos en Sevilla.
Fundada en el año 1841 por el inglés Carlos Pickman, diseña objetos de carácter utilitario y de espléndida belleza. El comerciante inglés Carlos Pickman llegó en 1822 a la ciudad española de Cádiz y dos décadas después fundó la famosa fábrica de cerámica La Cartuja de Sevilla, en el monasterio de Santa María de las Cuevas, a orillas del río Guadalquivir. Pickman contaba con el aval de la tradición: su familia tenía negocios de loza en Liverpool (Pickmann y Sons), por lo cual invirtió su sabiduría, pasión y conocimientos en la nueva empresa que iniciaba.
Nombres como Antonio Susillo, Alorda, Arellano, Escribano, Jiménez, Vera o Zuloaga, lograron que la fábrica de loza reafirmara su compromiso con el discurso estético y fuera premiada por Londres (en 1851 y 1862), París (1858 y 1876), Filadelfia (1876), Viena (1873), México (1873), Madrid (1907), Lugo (1910) y Sevilla (1949). Algunos de estos creadores duermen en el anonimato por no haber dejado su firma en las piezas. En su mayoría nacieron en Sevilla y recibieron esmerada preparación en la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría o en las de Artes y Oficios. Caso aparte merece una mujer, Carmen Jiménez, quien llegó para atender a los niños de las productoras y terminó como pintora y decoradora.

Fuente de loza blanca decorada a mano en color azul. En el reverso en bajo relieve figura el número "29", un sello circular en azul en el que puede leerse: "PICKMAN Y Cª. SEVILLA 1862 MEDALLA EXPOSICIÓN LONDRES", y otra línea con dos palabras ilegibles. También, en color azul, hay pintado como un símbolo a modo de firma escueta.
Medidas en milímetros: 403 x 302 x 40.
La primera Exposición Universal tuvo lugar en Londres en 1851.

miércoles, 28 de junio de 2006

O Caganoaire, el vino tostado y la anxélica.

Tío Antonio —recuerda su sobrino-nieto Gaspar González Veleiro— era hermano de Inés Soto (abuela de Gaspar); vivió en Cuñas; conocido, por su manera de caminar, como o Caganoaire, se casó a los 70 años con una criada de dña. Manolita: Ramona, más conocida por a Parraguesa de la que tuvo dos hijas. Por esta paternidad tan tardía algunas bromas por el pueblo circularon... No habiendo radio ni televisión en la época... en algo había que ocupar los atardeceres.

El tio Antonio se dedicaba a hacer vino tostado, un vino blanco que se obtiene de prensar racimos de uvas que desde la vendimia hasta diciembre se tenían colgadas de codesos a la sombra manteniendo los racimos abiertos y retirando aquellas uvas que se iban pudriendo. Del prensado de estas uvas pasas se obtenía muy poca cantidad de mosto, y el vino resultante, por la escasez y gran calidad era muy apreciado. Luego lo vendía por los pueblos cercanos. Cuentan que a los moribundos les daban una copita de tostado y medio revivían; esta aparente mejoría, dicen los muchos, que se debía al aporte energético que al tomarlo experimentaban los hambrientos de la época, que eran bastantes.
Una vez bien exprimidas estas uvas, se sacaban de la prensa, se aireaban y regaban con un poco de agua volviéndose luego a prensar, obteniéndose así un líquido acuoso con color y sabor a tostado al que se denominaba anxélica por aquello de que tenía el aspecto que presentaban los niños moribundos: aspecto angelical. La anxélica, a pesar de su escasa diferencia con el agua de la fuente, era toda una fiesta cuando la ofrecían.

El tío Antonio, o Caganoaire (que en gloria esté), murió en 1930 dejando una cuenta bancaria con un saldo de 28.000 pesetas, de las cuales legó a su sobrina Soledad Veleiro Soto (que casó con Heliodoro González Pérez, natural de Roucos, donde residieron) 500 en herencia. Tuvo ciertas dificultades para cobrar esta herencia, pero acabó cobrándolas.

Variedades de cepas en los viñedos de Roucos


Durante la primera década del s. XX la filoxera atacó los viñedos de la comarca y fue entonces cuando las plantas autóctonas fueron sustituídas por la variedad de cepa llamada 'americana' (Riparia rupestre); la traían de Gerona en cajones grandes con musgo; también de O Barco en sarmientos denominados 'estaquillas'. Estos sarmientos venían con una yema en la parte más gruesa; se enterraban por esta parte y de la yema nacían las raíces. La cepa 'americana' producía más cantidad de vino pero de inferior calidad que las cepas autóctonas.

Hasta 1920, más o menos, las cepas autóctonas que formaban los viñedos del pueblo, en orden de mayor a menor calidad de vino que de ellas se obtenía eran
para los vinos tintos:
• caíño sousón: racimo normal. Variedad autóctona gallega, hoy muy escasa. Contemplada en los reglamentos de la D.O. Ribeiro.
• caíño: racimo largo. Blanca y tinta. Otra variedad autóctona gallega caracterizada por su escasez. La versión tinta es considerada variedad principal en la D.O. Ribeiro.
• tinta femia: uva de pico, como los 'albillos'.
• ferrol: racimo largo y abierto. Muy escasa.
• brancellao: racimo largo y rosado. Uva de gran calidad, pero es muy escasa e, incluso, corre peligro de desaparecer. Es autóctona de Galicia.
• brancellao roxo: racimo rojo
• abellal: racimo abierto, uva de mesa. Practicamente desaparecida.

para los vinos blancos:
• albilla: aromática y dorada. Es una uva relativamente neutra, con un elevado índice de glicerol, lo que confiere suavidad a los vinos; es variedad autorizada en la D.O. Ribeiro.
• torrontés: uva de pico. Originaria de Galicia, produce vinos de poco cuerpo y notable acidez, con gran personalidad e intenso aroma. Presente en toda Galicia y en Córdoba.
• treixadura: racimo grande y abierto, uva de pico.
• godello: de gran calidad y poder aromático. Autóctona de Galicia.
• verdello: la uva no perdía su color verdoso. De gran calidad, una de las mejores variedades blancas de España. Da lugar a vinos muy aromáticos, con cuerpo, glicéricos y suaves. Practicamente desaparecida.
• moscatel: de gran poder aromático y elevado contenido en azúcar. Produce vinos muy característicos; de esta clase había muy pocas cepas.

Las uvas de pico son de las que se obtiene mejor vino.

Las cepas autóctonas se replantaban enterrando un buen sarmiento y no se injertaban; otra manera consistía en tumbar una buena cepa con tres o cuatro sanos y robustos sarmientos largos y cubrirlo todo de tierra dejando las puntas de dichos sarmientos asomando; el mismo año en que se enterraba esta cepa de sus sarmientos ya se cosechaba fruto.

A partir de 1980, tras años de viñas abandonadas por la fuerte emigración, se recuperan algunos viñedos y vuelven a replantarse algunas de las variedades autóctonas de mayor calidad de uva.

Foto (2006): panorámica del Rincón vista desde el Campo; en primer término viña de Elisa y Jovito.

domingo, 25 de junio de 2006

El tiempo de Manuel








Este reloj se lo compró Manuel González Arias (Freás 1890 - Roucos 1984) en Buenos Aires hacia 1908.


En la esfera se lee: Ω Antonio L. Stigliano 1052 Brazil 1054
En la parte posterior aparace grabado: MG
En el interior de la parte posterior se lee: Omega Ω 4C88849 /8
Y en la tapa interior se lee:
Ω
OMEGA
Fabricado expresamente para
Antonio L. Stigliano
1052 Brazil 1054
Buenos Aires

domingo, 18 de junio de 2006

Un atardecer del verano de 1999















Traídos por unos y otros, a Roucos han ido llegando amigos procedentes de diversos lugares, de singulares ocupaciones... generosos todos ellos.
De este pueblo guardan, ahora, el recuerdo de su paisaje, su vino y la magnífica hospitalidad de todos sus vecinos.
Aquí Peregrina accede a posar junto a su perro con Francisco Jarauta (profesor de Filosofía en la Universidad de Murcia), Amando y Lalo (vecino de Roucos), una tarde de agosto de 1999.

Jesusín

















El visitante más conocido y agradecido de Roucos, sentado entre las calabazas de Asunción (c. 1969).
Jesusín es el primer bisnieto de Heliodoro, Soledad, Manuel y Eudosia.

jueves, 15 de junio de 2006

Soledad y Heliodoro

















Fotos: Heliodoro y Soledad hacia 1945; la casa de ambos hacia 1980.

Soledad Veleiro Soto (Cuñas 1881 - Roucos 1951), hija de Enrique Veleiro, nacido en Cuñas en 1852, e Inés Soto; sus abuelos paternos fueron Félix Veleiro y Concepción González, y maternos Vicente Soto y Juana Veleiro; vecinos todos de Cuñas.
Heliodoro González Pérez (Roucos 1892-1969) hijo de Vicente (nacido en Roucos en 1857) y Ramona (nacida en Ribadavia en 1864)
Soledad y Heliodoro se casaron hacia 1915, tuvieron tres hijos: Gaspar (nació en O Formigueiro en 1917, donde sus padres eran caseros) que casó con Eugenia (1918) del mismo Roucos (hija de Manuel y Eudosia) trasladándose a Vigo (9 hijos); Pepe que casó con Celia de A Lama y emigraron en 1958 a Brasil (5 hijos); y Claudina que casó con Casiano González del mismo Roucos y a Vigo se fueron (3 hijos).

Antes de casar, Soledad trabajó al servicio de don Amando Puga Santoro (tío de Eudosia Montero Puga) en el caserón y finca llamada O Formigueiro; y de éste heredó, en 1920, algunas fincas y 18.000 reales (importe de la venta de la cosecha de vino de ese año). Heliodoro trabajaba de casero también en O Formigueiro al servicio de doña Lipia.

Soledad tenía tres hermanos: Claudino, Carlos y Teresa. Los cuatro hijos de Enrique Veleiro e Inés Soto (vecinos de Cuñas).

Claudino Veleiro Soto emigró joven a Argentina de donde nunca regresó; escribía todos los meses a su hermana Soledad; le enviaba periódicos, revistas y ropa. Allí casó con Carmen (no es seguro este nombre) de Lalín (Pontevedra) y tuvieron tres hijos: Enrique, Juventino y Teresa. Gaspar (hijo de Soledad), a sus 88 años, aún recuerda hoy la dirección de su tío Claudino en Buenos Aires: avenida Ribadavia nº 315, donde construyó su casa. Eugenia (la que sería después mujer de Gaspar) recuerda de niña ver los domingos por la mañana a Heliodoro —al que en el pueblo llamaban 'tío Lioro'— sentado en las banquetas delante de la tienda leyendo los periódicos y revistas que Claudino remitía regularmente desde Buenos Aires.
Carlos (hermano de Soledad) casó en Cuñas; sus hijos: Emilio, Senén, Dina, Teresa, Pepe, Heliodoro, Carlos y Leovigildo.
Teresa, nació en Cuñas el 30 de diciembre de 1882, murió soltera en casa de su hermana Soledad en Roucos.

Heliodoro (1892 - 1969), Antonia (nacida el 17 de nov. de 1886 a la 4 de la mañana), Livia, Consuelo, Luis, Emilio (nace el 2-XII-1889), Elisa (nace el 19-V-1888), Salomé (2-II-1892 † 14-II-1892) y Julio eran los nueve hijos de Vicente González (natural y vecino de Roucos nacido en 1857) y de Ramona (natural de Ribadavia y vecina de Roucos, nacida en 1864). Vicente era hijo de Margarita González, de Roucos; Ramona era hija de Vicente Pérez y Manuela Estévez, de Ribadavia.

miércoles, 14 de junio de 2006

80 cumpleaños de Gaspar, 24-8-1997







El 24 de agosto de 1997 celebrando el 80 cumpleaños de Gaspar —hijo de Soledad y Helidoro y nieto de Enrique e Inés por parte de madre y de Vicente y Ramona por el padre— con parte de sus hijos, nietos, yernos, nueras... en las escaleras de la casa natal de Eugenia, su mujer. Esta casa es, por herencia, de Geny Gonzlalez G.
De pie, de izquierda a derecha: Amando, Sara, Carlos, Palma, José y Geny; sentados: Javi, Maite (amiga de Claudina) Eugenia, Claudina, Gaspar, Tere, Jorge, Ania, Marité, María, Jesusín, Airas, Pedro, Alejandro, Sonia, Nerea, una amiga de Nerea, Mónica y Chucho (vecino de Roucos).

martes, 13 de junio de 2006

Ovidio

Ovidio en 1952.

Ovidio, hijo de Ramón y Rosa, emigrante en Venezuela, clarinetista en la orquesta La Lira de Ribadavia y también en Venezuela, allá tocó con la banda de Caracas en el recibimiento al presidente norteamericano R. Nixon (había quedado en eseñarme un día el recorte de prensa...) murió hace unos meses con 80 años de dad aproximadamente.

Su casa en el Fondo do Campo, es la última que se ha cerrado en el pueblo (esta casa es una parte de la que fuera antes de Casilda).

22, enero de 2005















En casa de Lalo una tarde de invierno. De izquierda a derecha:Chus, Daniel, Manolo Romón, Lalo, Tere, Amando, Mari Carmen, Gonzalo, More, Monse y Tito. Visita a Roucos el día después de la inauguración de la exposición de pintura 'Cármenes' de Amando (hermano de Lalo) en la sala de la Diputación de Ourense.

Sosón (Asunción González Montero)



Asunción (1917-1997) a la que siempre llamábamos Sosón, hija de Manuel y Eudosia (foto: septiembre de 1974) rodeada de algunos de sus sobrinos. De pie y de izquierda a derecha: Rosa, Paro, Magüi, Fofo, Gena, Amando, Andrés. Sentadas: Nesa, Palma, Marité, Sosón (†), Mariasun. Agachados: Lalo, Julito (†) y Tito (†).

Están en esta foto los nueve hijos de Gaspar y Eugenia; tres de Gonzalo (†) y Luisa: Rosa, Magüi y Andrés, no están en la foto Soco, Tere y Carlitos. Y dos de Manolo (†) y Carmen (†): Julito (†) y Tito (†); no salen en la foto Mari Carmen y Manolito (†).
Sosón tenía 19 sobrinos.

Cuando me comunicaron que Sosón había muerto escribí el siguiente texto que leí en San Lorenzo en sus funerales:

Sosón ou Mamá Asunción
Agora, nesta hora triste de decirche adiós dende o teu balcón, o noso balcón, onde tantas tardes ti nos vixiabas mentras cosías, ou nos dicías adios cando con Papá Manuel partíamos cara a Freás, naquelas tardes da infancia nunca olvidadas, agora todos os teus fillos: Marité, Manolito, Gena, Lalo, Palma, Socorro, Tere, Fofo, Paro, Rosita, Inés, María Luisa, Mariasun, Carmencita, Amando, Andrés, Carlitos e os que xa te adiantaron Tito e mais Julito, sí, os teus fillos pois así fomos por tí sempre tratados, decímosche gracias por todolos teus esforzos por todo ise amor que día a día dende moi cedo fuchesnos cosendo na nosa alma. Tamén os nosos esposos ou esposas, os nosos fillos e netos, para todos nos ti fuches nai e aboa. Todos damos gracias a Dios pola tua entrega grande e xenerosa.

Non falo en nome de ninguien, non represento a ninguien, si acaso malamente a min mesmo, pero ises comentarios en voz baixa que nos cruzamos moitos dos aquí presentes penso que deben ser ditos nun tono que a todos chegue.

Para todos nos istos teus fillos, os teus hirmáns, os teus veciños, oxe Roucos gaña un pouco de ise territorio impalpable que tanto, gracias a tí, levamos no corazón. Ise territorio impalpable que é o da memoria, o terreo dos soños; pois un pobo é mais que a terra medida en hectáreas, insisto, un pobo é os seus poboadores. Amamos iste lugar porque tí así nolo enseñaches, como tamén o fixo hasta fai ben pouco o sempre recordado teu bo veciño Primo. Outros tamén axudaron a facer Roucos e estamoslle sempre agradecidos. Agora decíndote adiós prometémosche que a tua casa que sempre nos fixeches sentir nosa seguirá coas portas abertas como tí sempre a tuveches día tras día. Penso que non somos poucos os que achegándonos onde a tí, nunca encontramos a tua porta pechada. Amámoste tanto polo moito que nos deixas, polo moito que nos guiaste. Polo moito, que tanto é que non hay documento público capaz de rexistralo: moita entrega, moita xenerosidade. Hay herencias que gracias a Dios ainda non valen un can pero logran realzar un lugar, situalo no mapa, darlle sonoridade o seu nome a base de cariño e sonrisas de bellas solidaridades. Oxe Roucos é un pouco mais grande gracias a personas como o inesquecible Primo, coma ti Mamásunción, coma tí Sosón.

O Carballo



Ángel Cardín y Gaspar González Veleiro en O Carballo hacia 1998

Irene y Chucho


Irene (†), nacida en Roucos con su sobrino Chucho.
Foto; hacia 1990.

Cánticos



























Cánticos en la bodega de Primo; último acto del día de la Fiesta de la Mimosa.
Hacía mucho frío este día.
Foto de arriba: Ángel Gómez Calle, Primitivo Carbajo y Bob Duif.
Foto de abajo: Jesús Gómez Calle a la guitarra.

Un espléndido vino tinto Ribeiro

Unos buenos amigos prueban el vino tinto ribeiro en la bodega de los herederos de Primo Nóvoa; en la que aún hoy es conocida por la casa de Jovito y Elisa.
Francisco (Paco) Jarauta, Ángel Cardín, Gonzalo (Lalo), Ángel Gómez Calle y Eva

A Reguiña e O Regueiro


Hasta 1980 estas fincas producían maiz, patatas, vino...

Adelantando a la Historia


Una mañana de primavera viajando hacia Roucos al encuentro de antiguos sabores adelanto un Colorido Pasado.

Matanza do Porco






Na casa de Primo Nóvoa (†) e Felisa Nóvoa. Inverno do 1996. Agarra Tito, fillo de Primo e Felisa; destripa Odilo, fillo de Enrique (†) e Josefa; e ten conta do pano blanco, e ben limpo para recollelas tripas, Celsa, hirmá de Felisa.
¿Quen o comería?
Vai ti saber.

Un antropólogo en Roucos














Una tarde de enero de 2001, el antropólogo Marc Augé visita Roucos acompañado de su amigo Amando. En la foto Lalo, Marc y Amando en la bodega de José Antonio y Tito, hijos de Primo (†).
Marc Augé fue profesor y director de antroplogía y etnología de la École des Hautes Études en Sciences Sociales y director de investigación del Centre Nationale de Recherche Sociale en París.

Es autor de los libros traducidos al castellano:
-Travesía por los jardines de Luxemburgo, 1987
-Los "no lugares". Espacios del anonimato, 1993
-El genio del paganismo, 1993
-El sentido de los otros, 1996
-Dios como objeto: símbolos, cuerpos, materias, palabras, 1997
-Hacia una antropología de los mundos contemporáneos, 1998
-El viaje imposible. El turismo y sus imágenes, 1998
-El viajero subterráneo. Un etnólogo en el metro, 1998
-Las formas del olvido, 1998
-La guerra de los sueños: ejercicios de etno-ficción, 1998
-Ficciones de fin de siglo, 2001
-Diario de guerra. El mundo después del 11 de septiembre, 2002
-El objeto en psicoanálisis: el fetiche, el cuerpo..., 2002
-El tiempo en ruinas, 2003
-¿Por qué vivimos? Por una antropología de los fines, 2004
-¿Qué es la antropología (coautor con Jean-Paul Colleyn), 2005
-El oficio de antropólogo.Sentido y libertad, 2007

El Moreno



Vecino de Cenlle.
Arriba charlando con Amando durante un descanso en la tarea de rodrigar las cepas. Abajo artiendo leña en casa de Asunción.

1778


Última página de una escritura pública de 1778 perteneciente a antepasados de Eudosia Montero Puga

Primo


























Primo Nóvoa Cendón (A Torre, Cenlle 1917 - 1997) vivió sus últimos veinte años en Roucos con su esposa Felisa Nóvoa Diéguez. Dos hijos: José Antonio y Vicente (Tito). Fue llamado a filas durante la guerra civil en la que fue empleado como camillero y tuvo por compañeros soldados italianos.
Primo era un hombre de oficio: zapatero y carpintero. Buen conversador y magnífico anfitrión; su bodega siempre abierta a los amigos.

Fotos hacia 1994; en la de arriba con Senén, nacido en Roucos, limpiando claveles procedentes del invernadero que José Antonio y Tito (hijos de Primo) tuvieron durante un tiempo en Roucos; en la de abajo Ángel Cardín con Primo ante la bodega de éste en la casa que fuera de Jovito y Elisa.

Fiestas de la Mimosa (desde 1990)































































































La Fiesta de la Mimosa se inaugura en 1990 en Roucos coincidiendo con el momento de mayor floración de éstas. La organiza Amando (nieto de Manuel, Eudosia y Heliodoro y Soledad); los invitados son amigos de éste y se reúnen en casa de Asunción.
El día suele organizarse de la siguiente manera: cita a las 12 de la mañana en Roucos; aperitivo; excursión a la Citania de Las o a los Outeiros de Pena Corneira; comida en casa de Asunción; paseo hasta San Lorenzo da Pena; y para finalizar visita a la bodega de Primo para degustar su excelente vino Tinto Ribeiro acompañado de cánticos variados.
Los primeros anfitriones fueron Asunción y Primo, le siguieron Gaspar y Eugenia y actualmente suele ser Lalo y Tere.
A lo largo de todos estos años han formado parte de la Fiesta de la Mimosa: Asunción González Montero (†); Gaspar González Veleiro y Eugenia González Montero; Primo Nóvoa Cendón (†) y sus hijos José Antonio y Vicente (Tito); Manuel González Montero (†) y su hijo Manolo (†); Ángel Cardín, Ángel Gómez Calle, Estrella, Pepe y Jesús (hermanos de Gómez Calle) con sus respectivas señoras, Amando, Sara y sus hijos Ania y Airas, Lalo y Tere, María Eugenia (Geny o Gena) y José Bilbao, Jaime Castiñeiras (†) y Manena Rodriguez, Víctor Pedreira y Mavi, Juan Zaballa y sus hijos Lara y Pablo, Fernando Copa y Rosalía, Luis González y su señora, Paco Lozano y Marisa, Eva, Laura Díez, Celina, Emilio Santodomingo y María José, Loquis y Cecilia, Manuel Velayos y Begoña Escudeiro, Bob Duif y Mar Criado del Rey, Primitivo Carbajo y Elvira, Jose María, Mari Carmen Fernández, María Luisa Llorente (Marilís), Gustavo Luca de Tena y Blanca Gefaell.

Carta
















Sobre de carta con matasellos del 21 de junio de 1940, Orense

Casa de Eudosia y Manuel 1969

El abuelo Papá Manuel



















Papá Manuel (Manuel González Arias (Freas de Ourantes 1890, Roucos 1984), en su casa con el carro de una vaca.

Partes de un carro de vacas: canga, chanciles, tamoeiro, chavella, cabezalla, estadullos, ladraios, chedas, apeladoiras, eixo e rodas.

fotos hacia 1972

lunes, 12 de junio de 2006

Un recibo de 1863


Recibí de don Vicente Montero [padre de Adolfo Montero Deza] vecino de Roucos la cantidad de dos cientas once P. cincuenta y cinco centimos y un porte de un moyo de vino que pagaba al Cabildo de Orense, por los años de ochocientos cincuenta y siete, cincuenta y nuebe, de sesenta, de sesenta y uno, y de sesenta y dos, que hoy pertenece al estado, y para su resguardo doy el presente que firmo como encargado en dicha cobranza Cenlle 23 de Abril, de 1863
son #211P.55#
Carlos Fernandez
(documento original: archivo de Amando G.G.)

jueves, 1 de junio de 2006

Industrias hacia 1950









A finales de 1950 en Roucos había una carpintería en la que a diario trabajaba Antonio; una tienda-estanco que regentaba Asunción, tres carreteros con carro de bueyes: José Luis (el Pirulí), Enrique y Graciano. Había tres canteras en explotación cuyas piedras de granito eran enviadas a O Carballiño y unas 22 bodegas de cosecheros de vino Ribeiro; estos vinos se consumían en bares y tabernas de Orense, Santiago y Vigo principalmente.
De todo aquello hoy quedan apenas tres bodegas; una de ellas, la de Odilo, ha conseguido algunos primeros premios en la Feira do Viño de Ribadavia.

Foto: viña plantada por Jovito y Elisa hacia 1926 a su regreso de Argentina; hoy de los hijos de Primo Nóvoa; a continuación cerezos en flor en el Campo. Al fondo O Curtiñal y en lo alto casa de Pardo

Poema

Sen imaxe nin semellanza
ávida doutra natureza…
 
 
A filla primeira
da cor,
do verbo ferinte clama:
¡Quero ser forza!
e luita contra a verba desmedida,
desdentada que lle deu a vida.
 
 
Ó carón…
 

O idioma primeiro,
o que veu ó principio
sen dúbidas.
A fala da nai da miña nai
a muller que fixo o pan,
a que reservara un idioma distinto
para eles,
ela, e o seu home,
o home que nos fixo.
 
 
  
E así como me fixeron…
 
 
Nena-ave trasnoitada
de durmir a anacos
durante moito tempo
detrás de moitas portas
sempre –abertas-
por medo á oscuridade.
Nena-ave trasnoitada
de durmir baixo
mantas de matrimonio,
mantas máis pequenas, de cuspe,
sobre a faciana,
mantas con brazos, cinto
e panos de alento.
 
 
Fiquei…
 
 
Exposta
á bravura da miña fraxilidade
á violencia da miña nudez.
Inconsciente soberbia
de toda unha poética por vir…
 
 
E colleume a soberbia avoa, colleume.
Un a un  foron cumpríndose tódo-los presaxios…
 
 
Cumpriuse
o devir da miña fraxilidade,
sucedeu.
Sucumbin
ante un só home,
o que me fíxo perder un fío de sangue
inesperado
o que abriu
a miña última e única carne
e con ela,
a última e única carne
chegou
o primeiro e único sacrifizo…
¡Dótate dun ritual e medra!
…pequena Alicia vida
do océano, do silencio…
 
 
 
E fun fóra…
 
 
A femia Atlántica
remontou océanos mortos
de verbas secas,
inútis, que forxan as paredes
de todo o administrado
de todo ó que entregará
o seu sangue
para despois fuxir ceibe;
o que abandoará
na mais absoluta soidade.
Aquela que poboarán
tóda-las almas
que non son a súa
nin as que a amaron.
Aquela que vos acabará
de non deixarvos sós.
 
 
 
E chegaron ata aquí,
inesperadamente,
ante a violenta
desfachatez da miña orfandade,
tomando o vento,
innúmeros
os paxaros metálicos do Atlántico.
 
 
 
                            Ania González Castiñeira
2006

Ania, poeta (bisneta —liña paterna— de Heliodoro-Soledad e Manuel-Eudosia) Vigo, 1977, ten pasado tempadas, na sua infancia, en Roucos.

Evolución de la población














En 2006 residen en Roucos: en O Regueiro: Emilio y Toby. Fondo do Campo: Socorro y Jesusa. O Rincón: Senén y Angustias. O Curtiñal: hermana de Orosia y Peregrina. A Fonte: Lola. Outeiro: Silvina, Angelina, Carlos, Rosario, Carmela, Antonio y Julia. Cima do Campo: Manolo, Dorinda, Josefa, Odilo, María Eugenia, José y José Benito. A Verea: Josefa. Centro: Xan, Lola, Jesús, Benita, Pilar, Lalo, Tere, Felisa, Vicente; y 5 vecinos más en A Lama.
Total de residentes en 2006....... 38 habitantes.

Desde el año 1935 hasta hoy Roucos ha perdido 109 habitantes, es decir, en tres cuartos de siglo la población se ha reducido en un 74,15%

La provincia de Ourense, a lo largo del siglo XX ha perdido del orden del 73% de su población.

A finales del siglo XX, la población mundial, del orden de 6.000.000.000 de personas, es mayor en las urbes que en el rural.

Foto: Matamiau visto desde O Carballo;
al fondo monte O Bacelo.